La copa menstrual es un recipiente de forma cónica (copa, taza, campana)  para la higiene íntima femenina, como los tampones o las compresas (industriales, ecológicas o de tela), que recoge el flujo menstrual durante el periodo de la mujer. Las vasijas vaginales están fabricadsa de silicona, látex o plástico quirúrgico, materiales inertes ante la presencia de bacterias y gérmenes. Los recipientes vaginales se comercializan bajo dos formatos: con forma de campana que suele ser reutilizable o, bajo un formato similar al del diafragma que suele ser desechable.

La taza para la regla, llamada coloquialmente de esta forma por la manera con la que recoge la sangre menstrual de la mujer en su interior, en lugar de absorber el flujo menstrual como lo haría un tampón o una compresa, lo que hace es retener en su interior la sangre hasta su posterior extracción de la vagina. Después de su vaciado en el inodoro y su posterior lavado puede volverse a introducir en la cavidad vaginal para su reutilización.  

La copa mentrual también es conocida como “Copa de la Diva”, “Copa de Lirio”, “Copa Luneta”, “Copa periodo”… Al igual que pasa con otros productos de higiene íntima femenina, las copas mentruales también se conocen más por algunos de sus nombre comerciales o marcas de mayor difusión, como por ejemplo: Tampax® en el caso de los tampones o Evax® o Ausonia® en el caso de las compresas. Así que no es de extrañar que, muchas mujeres asocien el nombre de las marcas (Ladycup, Naturcup, Mooncup, Organic, entre otras) bajo las cuales se comercializan las copas menstruales.

Sin entrar en valoraciones bajo qué nombre se conoce, la copa vaginal es cien por ciento efectiva como método higiénico para el periodo. 

Copas menstruales que son

La copas menstruales son recipientes pensados para retener el flujo menstrual en el interior de la vagina. Dicho flujo, al ser una substancia creada por el propio organismo, no presenta ningún tipo toxicidad para la mujer y se puede llevar la copa sin ningún tipo de temor durante el tiempo que se crea necesario, sin causar perjuicio alguno al cuerpo.

Gracias a la comodidad y a su capacidad de almacenaje, la copa mentrual representa una liberación para la mujer tanto para su día a día como para su economía. 

¿Qué es la copa menstrual? Tal y como se ha comentado en los párrafos anteriores, la copa vaginal es un producto de higiene íntima para la mujer que en está década del s. XXI se ha revalorizado, gracias en parte, a su pragmatismo. La libertad que proporciona a sus usuarias y la rápida amortización de su coste inicial, convierten a las copas para la regla en uno de los mejores aliados para sobrellevar el periodo.

Las copas menstruales son, también, un buen medidor sociocultural. Cuanto más avanzada está una sociedad y más desarrollado esté el rol de la mujer en esta sociedad, más aumenta el uso de estos productos en detrimento de compresas o tampones.

¿Cuánto duran las copas menstruales?

¿Cuánto dura una copa menstrual? Esta es la primera pregunta que se hacen muchas mujeres a la hora de plantearse comprar una copa vaginal puesto que su precio es superior al de los tampones o las compresas; no obstante, pese a que sea una pregunta lícita, la inversión que hacen las futuras usuarias queda amortizada en el tercer periodo, dependiendo de la cantidad de flujo menstrual y la duración de la regla

Las copas menstruales duran unos diez años si las condiciones de almacenaje y higienización son las correctas durante su uso. Si bien es cierto, que muchas mujeres las cambian antes de los diez años de la vida útil que tienen por motivos estéticos, gustos personales o ofertas atractivas. 

Una mujer, en verdad, solo necesitaría aproximadamente unas cuatro copas mentruales a lo largo de toda su vida. Una inversión mucho más económica y ecológica que las tradicionales compresas o tampones.

De que material es la copa menstrual

¿De qué está hecha la copa menstrual? La copa vaginal se fabrica, en la actualidad, de uno de estos tres materiales: silicona quirúrgica, plástico quirúrgico o látex

La primera patente de campana vaginal fue hecha de caucho vulcanizado y las mujeres la encontraban demasiado grande, rígida e incómoda. En la década de los años 50, se dejó de fabricar a causa de la escasez de látex debido al gran consumo de estos productos durantes las grandes guerras. No fue hasta casi finales de los años 80 que no se volvieron a fabricar las copas menstruales y, fue entonces cuando se incorporaron los diferentes materiales de las que están hechas hoy en día. Estos componentes, inocuos para el organismo, se incorporaron con la finalidad de evitar alergias.